Un buen texto para exterior no intenta contarlo todo. Busca una cosa: ser entendido en segundos. Estas 6 reglas te ayudan a conseguirlo.
1) Una idea por pieza
El error más común es querer aprovechar el espacio para meterlo todo: marca, promo, historia, beneficios, prueba social, ubicación, redes sociales… El cerebro no “prioriza” por ti. Si hay demasiadas cosas compitiendo, ocurre lo contrario de lo que buscas: se desconecta.
En exterior, una idea fuerte gana a cinco ideas medianas. Si tienes varios mensajes, conviértelos en distintas piezas o fases, pero no intentes encajarlos todos en la misma.
2) Pocas palabras, intención alta
OOH no premia el texto largo. Premia el texto preciso. Mejor una frase corta con un beneficio claro que un párrafo descriptivo.
Piensa en tu titular como un golpe limpio: directo, fácil de entender y fácil de recordar. Si estás explicando, probablemente estás perdiendo el momento de atención.
3) Evita lo genérico: di algo concreto
“Calidad y confianza”, “servicio excelente”, “experiencia única”… suena bien, pero no te diferencia. El público ya ha visto esas frases miles de veces.
En su lugar, apuesta por algo que aterrice tu propuesta: un detalle real, un ángulo específico o una promesa clara. Lo concreto es lo que se retiene. Lo genérico se olvida.

4) Jerarquía mental clara
Aunque el anuncio sea un solo formato, el cerebro lo procesa por orden. En OOH conviene respetar una secuencia simple:
Qué es (qué estoy viendo)
Por qué me importa (beneficio o razón)
Quién lo firma (marca)
Si el logo o la marca dominan demasiado pronto, puede que la gente no entienda el mensaje. Y si el mensaje no lleva a una marca reconocible, pierdes la oportunidad de construir recuerdo.
5) Que funcione incluso sin leerlo todo
Un buen test: si alguien solo capta 3–5 palabras, ¿entiende algo relevante?
En exterior, muchas veces no se lee la frase completa. Se capturan fragmentos. Por eso el copy debe estar diseñado para que “a trozos” siga funcionando: que esas pocas palabras ya contengan la esencia del mensaje.
6) Si hay CTA, que sea uno
Si decides incluir llamada a la acción, que sea una sola: visitar, reservar, llamar, pedir información… una acción, no tres.
Múltiples CTAs compiten entre sí y reducen claridad. En OOH, menos opciones suele significar más respuesta.
La regla final: claridad instantánea
En exterior, lo “bonito” ayuda, pero lo que manda es la claridad instantánea. Un anuncio puede ser estéticamente impecable y aun así fallar si el mensaje no se entiende en un vistazo.
Si quieres revisar tu próxima creatividad, empieza por lo básico: una idea, pocas palabras, una diferencia concreta, jerarquía clara y un CTA (si lo necesitas) sin complicaciones. En OOH, cada segundo cuenta.